28 julio 2015

Residuos: ¿compromiso de todos?

La basura huele, los residuos se gestionan.
A través de las redes sociales, hemos visto estos días en Formentera numerosas fotos de contenedores de basura rebosando, cuando no directamente por el suelo. Recientemente hemos podido ver que el Consell de Formentera ha puesto en marcha una campaña de concienciación. Esto tiene una parte positiva y una negativa: positivo es el hecho de que parte de la sociedad de Formentera no está de acuerdo con esto y sea activa a través de las redes con fotos-denuncia. Positivo es que tiene su efecto en la Administración y negativo en el sentido mismo de que el incivismo se está instaurando en la isla.
¿Pero de quién es la culpa? ¿De la Administración?, ¿de la empresa?, ¿de los celadores? Pues desde mi punto de vista la culpa es principalmente de los ciudadanos, sin restar parte de responsabilidad a cada uno de los antes mencionados. A la Administración se le debe exigir que instale los puntos adecuados y suficientes para poder hacer la recogida selectiva, y a la empresa que cumpla la contrata y lo recoja, transporte, trate y/o procese según el caso.
Podemos decir que en gran medida esto sucede, aunque todo es siempre mejorable. Hay puntos de recogida y hay una empresa que presta el servicio. ¿Dónde está el fallo? En quien deposita incorrectamente: los ciudadanos, que son los que tiran los residuos a los contenedores. Claro, muchos pensarán (y no les falta razón en ello): «Yo lo tiro bien, a mí no me culpe». Otros dirán eso de que «son los turistas, que no saben cómo se tira la basura», y tienen razón, pero solo en parte, porque si no cómo se explican los contenedores repletos en invierno o a principio de temporada (desgraciadamente, la temporada no dura tanto) ¿Qué turista ha tirado quince bañeras en el contenedor de al lado de casa?
Otros dirán «es que yo pago». No duden de que estos son los peores. Pero creo que la culpa es del colectivo de ciudadanos de Formentera, de todos en general. ¿Cómo podemos presumir de que somos un destino de calidad, el último paraíso del Mediterráneo, si no nos exigimos esa calidad para nosotros mismos, si no somos capaces de exigir, explicar o comunicar a un vecino que hace mal tirando así los residuos? Cuando en Formentera todos de forma común decidimos hacer una cosa, se suele conseguir, ejemplos hay muchos y no es exclusivo del homo formenterensis es una cuestión de sociedades que deciden de forma colectiva conseguir algo, un fin concreto, mejorar la calidad de vida del lugar donde habitan.
Pues bien, con el tema de la recogida de residuos ocurre lo mismo, estoy convencido de ello, debemos ser todos los que como colectivo expliquemos y digamos a nuestros vecinos o visitantes, a los turistas, a los que están de paso cómo y dónde deben depositarse los residuos, haciéndoles entender que en una isla todo debe entrar y salir y los residuos no son una excepción y que esa gestión tiene costes, económicos por supuesto, pero también medioambientales y paisajísticos. Un entorno deteriorado y descuidado deja ser atractivo turísticamente.
Si pretendemos que esto sea sólo cosa del Consell o de la empresa de recogida, seguiremos en las mismas. La experiencia en la gestión pública, si de algo me ha servido es para saber que los buenos gobernantes agradecen las críticas de los ciudadanos, porque gracias a ellas conocen de primera mano las problemáticas y pueden convertir las protestas en propuestas. Por lo tanto ¡quéjese! De forma educada por supuesto y haga saber lo que ocurre en su barrio, calle o cerca de su casa, sólo así conseguiremos entre todos tener la isla como nos gusta, limpia, y podremos presumir de buenas prácticas, de gestionar bien nuestros residuos y ser un ejemplo turístico.

José Ramón Mateos | Geógrafo y exdiputado del PSOE en el Congreso 
publicado en diario de biza  el día 15 de julio de 2015

1 comentario:

Juan M.Diaz dijo...

Estupendo articulo. Gracias por compartir.
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